El año 2009 demuestra una vez el incremento paulatino, pero constante, del deterioro climatológico que azota al planeta. El deterioro es global, y los gobiernos no toman ninguna medida para prevenir los efectos catastróficos de la actividad humana sobre la naturaleza. Por el contrario con una visión cartesiana, racional, judeo cristiana, occidental; apuestan por el desarrollo de la producción, el consumo, la minería, el mercado, el mercantilismo, la organización social en torno a los sistemas de transporte movidos por combustibles fósiles, etc, etc. No existe alternativa, igualmente la naturaleza tampoco nos dará tregua y su furia será cada vez más implacable, hasta que recobre el equilibrio, su propio equilibrio.
Mientras tanto seguiremos observando severas inundaciones en unos lugares, sequías inimaginables en otros, tormentas nunca vistas, desequilibrios no previstos por la ciencia en el clima de nuestra tierra, nuestro planeta azul. Exterminado por el negocio y los negociantes. Veamos unas muestras:


Ahora el otro extremo:


El sistema vial destrozado:

La naturaleza nos muestra su verdadero poder