
Un grupo de intrépidos y audaces científicos investigan las consecuencias catastróficas del calentamiento global sobre los glaciares-la nieve eterna- en los polos, específicamente en el polo norte. Nos recrean con imágenes maravillosas de la naturaleza y deleitan con aquellos parajes tan insólitos y poco conocidos por la mayoría de la humanidad.

Al mismo tiempo nos muestran la formación de lagos y lagunas al interior del helado polo Ártico, que surgen y se devanecen rápidamente. Vemos de un lugar a otro, en la inmensidad del glacial como corren finos hilillos, otros medianos y grandes cursos de agua transparentes, que se juntan para desaguar unos en el mar y otros en grandes depresiones en forma de socavones tan profundos, que no se divisa el fondo. Contrasta el blanco níveo con el cristalino acuoso y lo torna de un brillante azulino, cuya belleza no se alcanza a describir en palabras.
Circula tanta agua dulce y cristalina que se forma una réplica con paredes de hielo, del cañón del Colorado, es tan impresionante el paisaje que empequeñece aún más la diminuta estatura humana, culpable del increíble espectáculo recogido en vividas imágenes.
Pero a donde va tanta agua dulce?, la respuesta más sencilla sería decir al mar, pero no. Los científicos usando distintos instrumentos técnicos, meteorológicos, etc., descubren que circunda por debajo y los lados del glaciar, como que una mano gigante cortará el hielo en cúbitos. Cúbito de gran tamaño que pronto se convierte en un gigantesco iceberg flotante que en su viaje por el mar continúa inyectando ingente cantidad de agua dulce, fenómeno que sellará la suerte y destino de nuestro planeta.

Al mismo tiempo nos muestran la formación de lagos y lagunas al interior del helado polo Ártico, que surgen y se devanecen rápidamente. Vemos de un lugar a otro, en la inmensidad del glacial como corren finos hilillos, otros medianos y grandes cursos de agua transparentes, que se juntan para desaguar unos en el mar y otros en grandes depresiones en forma de socavones tan profundos, que no se divisa el fondo. Contrasta el blanco níveo con el cristalino acuoso y lo torna de un brillante azulino, cuya belleza no se alcanza a describir en palabras.
Circula tanta agua dulce y cristalina que se forma una réplica con paredes de hielo, del cañón del Colorado, es tan impresionante el paisaje que empequeñece aún más la diminuta estatura humana, culpable del increíble espectáculo recogido en vividas imágenes.
Pero a donde va tanta agua dulce?, la respuesta más sencilla sería decir al mar, pero no. Los científicos usando distintos instrumentos técnicos, meteorológicos, etc., descubren que circunda por debajo y los lados del glaciar, como que una mano gigante cortará el hielo en cúbitos. Cúbito de gran tamaño que pronto se convierte en un gigantesco iceberg flotante que en su viaje por el mar continúa inyectando ingente cantidad de agua dulce, fenómeno que sellará la suerte y destino de nuestro planeta.