La universidad ecuatoriana expuesta últimamente al cambio de la ley que rige su desarrollo , se caracteriza en los momentos actuales 2010, por una escasa producción científica, por una magra investigación que aporte realmente al crecimiento y avance del país, eso sí por una abundante mediocridad a nivel de sus docentes, del facilismo de sus estudiantes. Y en general de un sistema de formación ligado al mercado y a la consecución de lucro de sus universidades públicas y privadas.
El mercado ha guiado el accionar de las universidades públicas, que en este último período neoliberal. Pues han "ofertado" las carreras que demandan sus rigurosos estudios de mercado, privilegiando carreras relacionados con la administración el marketing, la contabilidad, el derecho; "produciendo" un exceso de egresados y titulados de esas áreas. Una marcha de las universidades sin un vinculo con las necesidades del país y sin propuestas viables para construir el país incluyente, con elementos alternativos a la depredación del capitalismo, con utopías frente al socialismo real.
En la sociedad el aporte serio de la universidad ha sido contribuir a la desocupación y desempleo de mano de obra calificada, escaso apoyo a las unidades productivas, casi nulo emprendimiento y el bajo nivel de competencias y creatividad de sus egresados, con las debidas y mínimas excepciones.
La gestión de estas instituciones en manos de caudillos y caciques que construyen feudos locales y malgastan los escasos recursos públicos, articulando una educacion superior mediocre por excelencia.
Es pues imperativo una reforma profunda del quehacer universitario, que vincule la formación de sus profesionales a las necesidades del país, que forme profesionistas con alto grado de emprendimiento, con un gran espíritu de transformación de la patria, que construya soluciones propias, sostenibles y sustentables, que genere alternativas tecnológicas serias orientadas a la conservación del planeta.
El mercado ha guiado el accionar de las universidades públicas, que en este último período neoliberal. Pues han "ofertado" las carreras que demandan sus rigurosos estudios de mercado, privilegiando carreras relacionados con la administración el marketing, la contabilidad, el derecho; "produciendo" un exceso de egresados y titulados de esas áreas. Una marcha de las universidades sin un vinculo con las necesidades del país y sin propuestas viables para construir el país incluyente, con elementos alternativos a la depredación del capitalismo, con utopías frente al socialismo real.
En la sociedad el aporte serio de la universidad ha sido contribuir a la desocupación y desempleo de mano de obra calificada, escaso apoyo a las unidades productivas, casi nulo emprendimiento y el bajo nivel de competencias y creatividad de sus egresados, con las debidas y mínimas excepciones.
La gestión de estas instituciones en manos de caudillos y caciques que construyen feudos locales y malgastan los escasos recursos públicos, articulando una educacion superior mediocre por excelencia.
Es pues imperativo una reforma profunda del quehacer universitario, que vincule la formación de sus profesionales a las necesidades del país, que forme profesionistas con alto grado de emprendimiento, con un gran espíritu de transformación de la patria, que construya soluciones propias, sostenibles y sustentables, que genere alternativas tecnológicas serias orientadas a la conservación del planeta.