Wednesday, December 09, 2015

La crisis de los procesos progresistas en América del Sur

Uno a uno van cayendo los gobiernos que crearon la esperanza de una transformación profunda en las injustas sociedades latinoamericanas, dominadas por una corrupta clase dirigente que amasó su fortuna con el reinado del mercado, en su fase más intransigente la neoliberal. Sin embargo ninguno de ellos logro una desestructuración definitiva de la forma capitalista de dominio y acumulación, es más contribuyeron a su fortalecimiento y modernización.

Para este devaneo consideremos el caso ecuatoriano, cuya revolución ciudadana aún confunde a los seres humanos de buena voluntad, solidarios y ávidos de un modo de vida alternativo. La gran confluencia de amplios sectores poblacionales hartos de tanta ignomia, dio paso a un gobierno en su inicio alternativo,  de expectativas  y esperanzas. Pero que en su propio seno ya contenía la esencia en lo que devendría. Para ejemplificar algunas perlas:

Muchos de sus impulsores, gente de base que brindó esfuerzos, recursos y dedicación para llevar al triunfo electoral al movimiento País, fueron relegados por cotizantes de la vieja partidocracia quienes fueron los que asistieron al festín y reparto del botín burocrático, en un comportamiento ortodoxo y clásico. Ahí aparecen los ministros revolucionarios provenientes de la partidocracia; Partido Roldosista Ecuatoriano, Democracia Cristiana (Nathalie Cely, Mauricio Dávalos, Raúl Sagasti, Carlos Vallejo, Jorge Marún, María Isabel Salvador, Francisco Rivadeneira, entre otros y más empresarios). Los militantes por el cambio fueron calificados como infiltrados, así poco a poco paso a paso fue perdiendo su contenido de transformación y cediendo paso a un caudillismo hegemónico de un líder sin orientación clara en el quehacer. Concentrando su impulso en regar de concreto todo el país y pretendiendo llevar a la sociedad al primer mundo falsa ilusión que muestra claramente la orientación del dirigente Correa.

El ala “izquierdista” de País, fue cercenada paulatinamente; muchos de los fundadores y promotores fueron separados de distintos cargos que ocupaban y sustituidos por más representantes y oportunistas de la vieja clase dirigente; en pleno desarrollo de la Asamblea Constituyente Correa logra la “renuncia” del presidente, quien a pesar de disponer de poder constituyente, da un paso al costado, cediendo espacio a las tesis neoliberales,  el ministro de gobierno, tras el bombardeo a territorio ecuatoriano Angostura por fuerzas colombianas, implicado con las FARC es separado del gobierno, así se desgranan los impulsores iniciales y toma cuerpo los grandes contratos e inversiones a lo largo y ancho del país.

Con una inversión superior a los 300 mil millones de dólares, provenientes de las exportaciones de petróleo con sus altos precios, la alta recaudación tributaria y un agresivo endeudamiento externo e interno, proveniente de países como China con graves tasas de interés, se retomó el viejo endeudamiento del país que tan creativamente fuera reducido por este mismo gobierno. Se inició contrataciones a diestra y siniestra sin priorizaciones de ninguna clase, se aprovecha la bonanza, se privilegia el empleo público improductivo y no existen señales de iniciar un modelo económico alternativo, sino de un crecimiento insensato del aparato estatal, frente a la opción de una economía comunitaria y popular que aminore la vorágine capitalista.

De esa inmensa masa monetaria invertida se vislumbra grandes actos de corrupción, que únicamente calculada al 10% por comisiones cedidas a los contratantes asciende a 30 mil millones de dólares, que están en manos de nuevos pudientes y adláteres del gobierno.

En Ecuador se construye una sociedad controlada y penalizada, que significó una persecución y penalización de los detractores ubicados en las organizaciones de la sociedad, en los medios de comunicación e inclusive en el parlamento nacional. Lo que condujo a la desmovilización y amedrentamiento de la ciudadanía descontenta con el gobierno, de ahí se persiguió y encarceló a estudiantes, médicos, profesores, indígenas, comunicadores por sus opiniones o participación en manifestaciones callejeras y se mutiló el derecho a la protesta. Sin embargo las organizaciones sociales han perdido el temor y se movilizan masivamente, frente a un gobierno que carece de bases y se sustenta en medidas populistas de compra de conciencias, para convocar sus contramarchas.

 En las políticas ambientales que constituyeron una de las fortalezas del gobierno, con su propuesta de mantener el petróleo sin explotación en el parque Yasuní y que contrastaba perfectamente con la constitución del país, se echó al traste por el cambio de opinión y la aplicación de políticas extractivistas, entregando grandes extensiones para la exploración minera en lugares de alta diversidad natural, que constituyen verdaderos santuarios de vida; persiguiendo y encarcelando a ciudadanos que se oponen a las afectaciones que dejará la explotación minera. Vendiendo el cuento que las afectaciones con la tecnología actual será mínimo, al contrario baste ver el terrible impacto provocado por la empresa minera Samarco en territorio brasileño, con la ruptura de un dique que contenía desechos mineros  de alta toxicidad, metales pesados, cuyo volcado a las aguas provocaron grandes afectaciones, impacto que durará miles de años en recuperar y cuya suma incrementará los grandes desequilibrios ocasionados a la madre tierra y que demuestran los graves perjuicios que estas actividades traerán a nuestro país, antes que beneficios.

La construcción de megaproyectos hidroeléctricos, hídricos, así como el inicio de la construcción del complejo petroquímico del Pacífico, constatan el quemeimportismo por la suerte del planeta, pues a estas alturas pretenden impulsar la producción y el consumo de combustibles fósiles y los primeros contribuyen a impactar sobre el equilibrio natural de la tierra que requirió de 4 mil quinientos millones de años para ser lo que es.

Imposición de medidas y cooptación de todos los ámbitos del poder público, las expectativas iniciales de incentivar la participación popular fue cortada al ir el gobierno captando todos los espacios de poder público, coartando a los pocos ciudadanos que no pertenecían al grupo en el poder, el consejo de participación ciudadano fue ocupado por funcionarios cercanos a Correa, la justicia y su reforma estuvo a cargo del secretario personal del presidente Gustavo Jalkh, perdiendo los jueces su capacidad de independencia de los dictados presidenciales, corte constitucional organizada por sumisos partidarios de Correa, cuyo secretario jurídico fue su presidente Patricio Pazmiño, Fiscalía General del Estado a cargo de Galo Chiriboga ministro del régimen, la Contraloría General del Estado en manos de un miembro del grupo de Gutiérrez Sociedad Patriótica, fue cediendo cada vez más espacio hasta con la última enmienda volver a esquemas y concepción del control, superados en las décadas de los 90, le fueron impuestos 2 subcontralores de las filas del gobierno y su accionar cada vez más débil y complaciente.  El consejo nacional electoral al final cooptado por correistas, que impidieron la expresión popular a través de consultas populares que fueron sistemáticamente conculcadas a los grupos que las exigían.

¿La educación otro logro de la revolución?  El correismo con sus representantes en la educación implementaron un modelo tecnocrático, importado desde los países del norte, sin considerar las peculiaridades, vocaciones y saberes propios del país y una vez más se inscriben en el proceso globalizador y neoliberal que recorre por el mundo, se irrespeta a docentes y de un esquema en que los profesores imponían sus voluntades se pasa al dominio de los estudiantes con respaldo de los burócratas del ministerio de educación. El efecto de los exámenes de ingreso a los establecimientos de educación superior, provocó que se privilegie a las entidades particulares y se produzca en la práctica un efecto de privatización. Las ingentes inversiones en la ciudad del conocimiento a más de revelar prácticas corruptas en la construcción del campus, dicha universidad no genera resultados valederos. En la educación ancestral se desarticulan los mínimos avances en el control de los propios actores en su educación y se generan procesos de aculturación de la población aborigen en las estructuras educativas llamadas del milenio. Hay que llevar la cultura, la tecnología a la selva y a los páramos.

Reformas a la constitución que fue aprobada mediante referéndum por el pueblo ecuatoriano, una mayoría indolente y sumisa aprobó reformas constitucionales tildadas de enmiendas a espaldas del pueblo, cercados por un fortín policial la sede de la asamblea, enceguecidos asambleístas aprobaron las reformas que farsantemente fueron divulgados según dicen durante todo un año, anteriormente se consultaban temas intrascendentes a la ciudadanía y hoy en un tema importante nada. Estos militantes viven una fantasía de la realidad y creen que están haciendo muy bien, se regocijan y festejan semejante imposición. Pero todo suma hasta el quiebre de la bendita revolución. Como expreso Eduardo Galeano Los que entran, lo hacen para cambiar algo y terminan siendo cambiados, aceptando lo inaceptable, confunden el realismo con el cinismo. El poder suele conducir a eso.

Una revolución sin ciudadanos, las políticas clientelares del régimen, con bonos y subsidios no permitieron la organización social y política de sus bases las que se fueron transformando en grupos clientelares para dividir a las organizaciones sindicales, indígenas, ecológicas; así de la noche a la mañana apareció la Central Única de Trabajadores, procesos unitarios que en otros países necesitaron de varios años, se intentó dividir a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador CONAIE, con algún grado de penetración gracias a prebendas y canonjías.


Al final de esta farsa de revolución que en la práctica termina por desprestigiar a las verdaderas posiciones de cambio y transformación, alejadas del viejo socialismo estalinista y del difuso socialismo del siglo XXI y cercanas al socialismo comunitario del sumak kausay, donde la democracia más vasta  y generalizada sea la esencia y el protagonismo no esté en el estado, sino en la propiedad comunitaria y en los valores y filosofía ancestral. Terminan por entregar el poder a grupos recalcitrantes, neoliberales y globalizadores sepultureros de la patria y de la madre tierra.

Wednesday, March 25, 2015

EL PODER DEL GRAN SEÑOR

En este momento voy a narrar las situaciones tan extrañas e increíbles que suceden en nuestro paisito, que muchas personas creen inexistentes, especialmente en el gobierno de la Revolución Ciudadana, pero créanlo los cambios en el Ecuador profundo, real son mínimos. Persisten los grandes poderes locales, los que tienen algunos liderzuelos en espacios menores, pero que al ser sumados en todo el territorio nacional tienen ya una significación e impacto profundo. El país sigue siendo de unos pocos y de unos cuantos caciques  que se apropiaron de alguna entidad pública o privada.

La clase dirigente de una localidad se aplaude así misma en grandes actos de reconocimiento, la apología entre ellos surge, a pesar de sus antipatías intimas que sienten unos por otros. Se toleran por qué ello les garantiza su espacio, es la tregua propuesta por Mario Benedetti en la obra de ese mismo nombre.

Los poderes reales muy poco han retrocedido en el país, parecen ser los mismos que dominaron en el siglo XIX, XX, pero su dominio es mucho más sútil, muchos de ellos están en el gobierno de alianza país, ocupando altos cargos públicos, otros han logrado ser elegidos en los gobiernos locales, son dirigentes de gremios, de colegios profesionales, de las iglesias, representantes de la cultura, del deporte, de la prensa, de organizaciones filantrópicas, de organizaciones no gubernamentales. Tienen gran incidencia sobre la sociedad. Muchos son apoyadores de la revolución ciudadana, otros apoyan cualquier propuesta opositora, por ello el cambio de época en el país no se produce y cada vez las ilusiones de transformaciones profundas hacia formas de vida alternativas que impliquen armonía con la naturaleza y un profundo alejamiento de los esquemas de "desarrollo", de consumismo, de enriquecimiento, son menores.

La propuesta de la revolución ciudadana se ha detenido y el grupo que la apoya se ha convertido en una expresión claramente populista donde conviven concepciones neoliberales (extractivistas y privatizadoras) hasta de izquierdistas que han rescindido toda su ideología y están sometidos a la voluntad del lider conservador, boy scout; cuyos lineamientos hoy son aplaudidos por los dirigentes de la iglesia del opus dei, de los viejos lideres de la partidocracia.

Se ha terminado totalmente la esperanza que muy pocos tenían en torno al gobierno de Correa, el proceso de modernización de la sociedad capitalista se ha perfeccionado, se ha desarticulado la capacidad de organización y protesta de la sociedad cívil, se ha creado un estado policial represivo, orientado a judicializar cualquier expresión de oposición. La afectación a los poderes económicos ha sido practicamente nula. De lo efectuado al inicio del gobierno la creativa renegociación de la deuda externa ya nada queda más que un nuevo endeudamiento no con el Fondo Monetario, ni con el Banco Mundial, ahora somos soberanos y debemos a China y se dilapida el ahorro nacional depositado en la seguridad social.

Hemos terminado el sueño, con una pesadilla clientelar en la que el liderzuelo dispone a diestra y siniestra los recursos  del país y claro que tiene apoyo, que ha ganado múltiples procesos electorales, pero ello no significa que tenga razón, puesto que igual apoyo tenían otros capataces como Hitler, Musolini, incluso Pinochet.

Se ha perdido una gran oportunidad de cambio real, no hacia el desarrollo que significa consumo y destrucción, si no a un gran país comunitario, solidario, alejado del mercado y de los grandes mercaderes.