Los seres humanos en la práctica estamos limitados para expresar libremente nuestras opiniones acerca de diversos tópicos de relevancia o no. Solos unos cuantos privilegiados lo pueden hacer, a través de los medios de comunicación que son de su propiedad o por su relación con ellos. Me pregunto ¿Cuántas veces usted o yo hemos tenido oportunidad de expresar por algún medio? ¡Nunca!. Con la increíble excepción de Internet y sus herramientas, que es casí el único espacio auténticamente libre, restringido solo por la capacidad de acceder a él, sea por recursos económicos escasos o por falta de conocimientos, que ya constituyen importantes limitantes.
De otro lado que la propiedad de los medios de comunicación en manos privadas garantice independencia y libertad, lo dudo. Por cuanto al final de cuentas son negocios que utilizan la comunicación como una forma de vida, como una manera de controlar, orientar y manipular a los consumidores de ese "producto" Defienden el estatus cuando es favorable a sus intereses y lo combaten cuando atenta a sus formas y concepciones ideológicas y económicas.
La libertad de expresarnos está sujeta a coerciones y restricciones impuestas a todo nivel por las personas que adoptan algún rol de autoridad legal o ético-moral. Así al nacer los padres señalan los limites en nuestra forma de expresión y en los temas restringidos, al iniciar la etapa escolar; son los profesores quienes delimitan y restringen nuestras opiniones y la temática prohibida. En el campo laboral los jefes y autoridades a las que estamos subordinados explicitan lo que podemos y lo que no debemos expresar. Todas las autoridades buscan mantener y preservar su statu quo, sus privilegios.
Aquel que rompe las reglas impuestas para expresarse se convierte en "contestatario" en "subversivo" "paria" "antisocial". Esto ocurre en las diversas formas de organización social e institucional, se establece una doble moral que conduce al adulo y la obsecuencia. La expresión libre y autentica no existe.
Finalmente el individuo autolimita su libertad de expresión para desenvolverse en el lugar y en la formación social a la que pertenece.
De otro lado que la propiedad de los medios de comunicación en manos privadas garantice independencia y libertad, lo dudo. Por cuanto al final de cuentas son negocios que utilizan la comunicación como una forma de vida, como una manera de controlar, orientar y manipular a los consumidores de ese "producto" Defienden el estatus cuando es favorable a sus intereses y lo combaten cuando atenta a sus formas y concepciones ideológicas y económicas.
La libertad de expresarnos está sujeta a coerciones y restricciones impuestas a todo nivel por las personas que adoptan algún rol de autoridad legal o ético-moral. Así al nacer los padres señalan los limites en nuestra forma de expresión y en los temas restringidos, al iniciar la etapa escolar; son los profesores quienes delimitan y restringen nuestras opiniones y la temática prohibida. En el campo laboral los jefes y autoridades a las que estamos subordinados explicitan lo que podemos y lo que no debemos expresar. Todas las autoridades buscan mantener y preservar su statu quo, sus privilegios.
Aquel que rompe las reglas impuestas para expresarse se convierte en "contestatario" en "subversivo" "paria" "antisocial". Esto ocurre en las diversas formas de organización social e institucional, se establece una doble moral que conduce al adulo y la obsecuencia. La expresión libre y autentica no existe.
Finalmente el individuo autolimita su libertad de expresión para desenvolverse en el lugar y en la formación social a la que pertenece.
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