En este pequeño país de la América Latina, se persiste en las viejas prácticas golpistas propias del siglo pasado y en las tradiciones de los pueblos empobrecidos del continente africano; de resolver cualquier diferencia a punte bala y violencia.
El día jueves 30 de septiembre de 2010 para verguenza de nuestro pueblo un grupo de guardianes del orden interno (policias) inician con una sublevación, que con el paso de las horas términa en una intentona golpista, el secuestro del Presidente y el afán de cometer un magnicidio. Posiblemente la reclamación acaso podría ser justa, pero la forma como la canalizaron no deja lugar a dudas del afán sedicioso y conspirativo de la policía aupada por grupos de la partidocracia y del poder económico, que se oponen a cualquier transformación del país.
No fue al acaso que miembros de esos viejos partidos que fueron expulsados y destituidos por la mayoría de la población, que en su oportunidad gobernaron a espaldas del pueblo y que neciamente pretenden retomar el poder perdido, paseaban su humanidad en los cuarteles y atropellaban la dignidad de este proceso de cambio. Llegando a asesinar a ciudadanos uniformados y civiles, todo por sus aspiraciones golpistas y conspirativas.
Pero no tomaron en consideración la inclaudicable voluntad de la mayoría del pueblo ecuatoriano, que de manera espontánea defendieron en calles y plazas a su presidente y su gobierno legalmente elegido, no meditaron en el indómito espiritú del Presidente que en tales circunstancias no se acobardó, ni amilanó; como en el pasado lo hicieron esos viejos caudillos de la partidocracia.
Las lecciones son muy claras:
1) A COBIJARSE EN EL PUEBLO Y SUS ORGANIZACIONES.
2) A FORTALECER LA ORGANIZACIÓN POPULAR Y PARTIDARIA Y SUPERAR EL ESPONTANEÍSMO
3) A REORGANIZAR PROFUNDAMENTE LAS INSTITUCIONES ARMADAS
4)A RETOMAR LOS DIALOGOS CON LAS ORGANIZACIONES QUE APOYARON Y APOYAN ESTE PROCESO
5) A PROFUNDIZAR LAS TRANSFORMACIONES QUE DEMANDA EL PUEBLO
Solo así se podrá defender la continuidad del gobierno y su propuesta de cambio.
El día jueves 30 de septiembre de 2010 para verguenza de nuestro pueblo un grupo de guardianes del orden interno (policias) inician con una sublevación, que con el paso de las horas términa en una intentona golpista, el secuestro del Presidente y el afán de cometer un magnicidio. Posiblemente la reclamación acaso podría ser justa, pero la forma como la canalizaron no deja lugar a dudas del afán sedicioso y conspirativo de la policía aupada por grupos de la partidocracia y del poder económico, que se oponen a cualquier transformación del país.
No fue al acaso que miembros de esos viejos partidos que fueron expulsados y destituidos por la mayoría de la población, que en su oportunidad gobernaron a espaldas del pueblo y que neciamente pretenden retomar el poder perdido, paseaban su humanidad en los cuarteles y atropellaban la dignidad de este proceso de cambio. Llegando a asesinar a ciudadanos uniformados y civiles, todo por sus aspiraciones golpistas y conspirativas.
Pero no tomaron en consideración la inclaudicable voluntad de la mayoría del pueblo ecuatoriano, que de manera espontánea defendieron en calles y plazas a su presidente y su gobierno legalmente elegido, no meditaron en el indómito espiritú del Presidente que en tales circunstancias no se acobardó, ni amilanó; como en el pasado lo hicieron esos viejos caudillos de la partidocracia.
Las lecciones son muy claras:
1) A COBIJARSE EN EL PUEBLO Y SUS ORGANIZACIONES.
2) A FORTALECER LA ORGANIZACIÓN POPULAR Y PARTIDARIA Y SUPERAR EL ESPONTANEÍSMO
3) A REORGANIZAR PROFUNDAMENTE LAS INSTITUCIONES ARMADAS
4)A RETOMAR LOS DIALOGOS CON LAS ORGANIZACIONES QUE APOYARON Y APOYAN ESTE PROCESO
5) A PROFUNDIZAR LAS TRANSFORMACIONES QUE DEMANDA EL PUEBLO
Solo así se podrá defender la continuidad del gobierno y su propuesta de cambio.
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